domingo, 29 de junio de 2008

La Sopa de Piedras.



» La Sopa de Piedras
Domingo 29 de Junio de 2008

Hubo una vez, hace muchos años, un país que acababa de pasar una guerra muy dura. Como ya es sabido las guerras traen consigo rencores, envidias, muchos problemas, muchos muertos y mucha hambre. La gente no puede sembrar, ni segar, no hay harina ni pan.Cuando este país acabó la guerra y estaba destrozado, llegó a un pueblecito un soldado agotado, harapiento y muerto de hambre. Era muy alto y delgado.Hambriento llegó a una casa, llamó a la puerta y cuando vio a la dueña le dijo:-Señora, ¿No tenéis un pedazo de pan para un soldado que viene muerto de hambre de la guerra?Y la mujer le mira de arriba a bajo y responde:-Pero, ¿Estás loco? ¿No sabes que no hay pan, que no tenemos nada? ¡Cómo te atreves!Y a golpes y a patadas lo sacó fuera de la casa.Pobre soldado. Prueba fortuna en una y otra casa, haciendo la misma petición y recibiendo a cambio peor respuesta y peor trato.El soldado casi desfallecido, no se dio por vencido. Cruzó el pueblo de cabo a rabo y llegó al final, donde estaba el lavadero público. Halló unas cuantas muchachas y les dijo:-¡Muchachas! ¿No habéis probado nunca la sopa de piedras que hago?Las muchachas se mofaron de él diciendo:-¿Una sopa de piedras? No hay duda de que estás loco.Pero había unos ninños que estaban espiando y se acercaron al soldado cuando éste se marchaba decepcionado.-Soldado, ¿te podemos ayudar? Le dijeron.-¡Claro que sí! Necesito una olla muy grande, un puñado de piedras, agua y leña para hacer el fuego.Rápidamente los chiquillos fueron a buscar lo que el soldado había pedido. Encienden el fuego, ponen la ola, la llenan de agua, lavan muy bien las piedras y las echana hasta que el agua comenzó a hervir.-" ¿Podemos probar la sopa?" preguntan impacientes los chiquillos.-¡Calma, calma!.El soldado la probó y dijo:-Mm... ¡Qué buena, pero le falta una pizquita de sal!-En mi casa tengo sal -dijo un niño. Y salió a por ella. La trajo y el soldado la echó en la olla.Al poco tiempo volvió a probar la sopa y dijo:-Mm... ¡qué rica! Pero le falta un poco de tomate.Y un niño que se llamaba Luis fue a su casa a buscar unos tomates, y los trajo enseguida.En un periquete los niños fueron trayendo cosillas: patatas, lechuga, arroz y hasta un trozo de pollo.La olla se llenó, el soldado removió una y otra vez la sopa hasta que de nuevo la probó y dijo:-Mm... es la mejor sopa de piedras que he hecho en toda mi vida. ¡Venga, venga, id a avisar a toda la gente del pueblo que venga a comer! ¡Hay para todos! ¡Que traigan platos y cucharas!Repartió la sopa. Hubo para todos los del pueblo que avergonzados reconocieron que, si bien era verdad que no tenían pan, juntos podían tener comida para todos.Y desde aquel día, gracias al soldado hambriento aprendieron a compartir lo que tenían.Jesús dijo:"Mas bienaventurado es dar que recibir" (Hechos 20:35)Así como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por mucho" (Mateo 20:28)."Amaos unos a otros con amor fraternal" Romanos 12:10

viernes, 20 de junio de 2008

El Sargento.



» El Sargento
Viernes 20 de Junio de 2008

Durante la Guerra de la Independencia, de América del Norte, el sargento de una pequeña compañía de soldados estaba dando órdenes a sus subordinados para transportar una viga muy pesada que estaban tratando de transportar, para completar algunos trabajos militares que en aquel punto debían componerse.El peso era casi superior a sus fuerzas, y la voz del sargento se oía a menudo gritando:-¡Alcen!, ¡alcen!, ahí va, otra vez ¡alcen! que les pasa? no desayunaron hoy? ¡vamos con fuerza! ¡alcen!Un caballero sin uniforme militar, pasaba por allí y preguntó al que mandaba, porqué él mismo no les ayudaba un poquito.?Este atónito y volviéndose con toda la majestad de un emperador hacia el caballero dijo:- Señor, yo soy un sargento-¿De veras que lo es usted? - replico el desconocido -, yo no sabía esto.Y quitándose el sombrero le hizo un saludo, diciendo:-Perdone usted, señor sargento.Y diciendo esto desmontó y empezó a ayudar a los soldados en su pesada tarea hasta que las gotas de sudor corrían por su frente,y cuando la viga fue por fin levantada, se dirigió hacia el gran hombre y le dijo:- Señor sargento, cuando usted vuelva a tener un trabajo como éste y no tenga suficientes hombres, mande por su general, y yo vendré con mucho gusto y le ayudaré en una segunda ocasión. El sargento se quedó desconcertado y como el que ve visiones cuando por esas palabras se dió cuenta que el oficial que le había dado esta lección era el mismo Washington general en jefe del ejército americano.Mateo 20:25-2725 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;Filipenses 2:3Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;

miércoles, 18 de junio de 2008

Cómo presentarse ante un Rey.



«CÓMO PRESENTARSE ANTE UN REY»
por Carlos Rey
El doctor Raimundo Edman acababa de visitar a su Majestad Haile Selassie, emperador de Etiopía. Al regresar del viaje dio un discurso ante un grupo de estudiantes en teología. En su disertación explicó lo que era presentarse ante un monarca. Contó el doctor Edman que antes de entrar a ver al emperador Selassie, pidió que le dieran instrucciones sobre lo que se esperaba de él, es decir, cómo presentarse ante su Majestad, cómo inclinarse y qué pasos dar antes de volver a inclinarse, cuál asiento tomar y cuándo sentarse. Resultó que, según el protocolo de Etiopía, no debía hablar a menos que le hicieran una pregunta, pues era el emperador quien dirigía toda palabra y decidía hasta cuándo prolongar la conversación.
Todo esto lo explicó el doctor Edman con el fin de compararlo con la relación que debemos tener con el Señor. Es Dios quien debe dirigir nuestra vida, quien debe decidir nuestros pasos y quien debe tomar la palabra —afirmó Edman—, porque Dios merece toda nuestra honra y todo nuestro respeto. Entrar a la presencia de Dios es mucho más importante que entrar a la presencia de un rey en este mundo.
Ese fue el último discurso que dio el doctor Edman, pues murió de un ataque al corazón antes de terminarlo. Fue así como entró a la presencia del Rey de reyes, en el acto mismo de explicarles a otros cómo debían hacerlo, ese 22 de septiembre de 1967.
Tenía razón el doctor Edman. Dios es el soberano Rey del universo, y como tal merece nuestra honra y nuestro respeto como ningún otro. Y no hay duda de que nos conviene entregarle a Dios el control de nuestra vida, de modo que nuestras decisiones estén de acuerdo con su voluntad y nuestras palabras sean fieles representaciones de lo que Él diría en nuestro lugar.
Sin embargo, a Dios gracias que Él no nos trata necesariamente como el emperador de Etiopía trataba a sus súbditos. En tiempos pasados el único que podía entrar en el Lugar Santísimo hasta la presencia misma de Dios era el sumo sacerdote, y éste una sola vez al año. Pero todo cambió el día en que Cristo nos rescató eternamente, entrando una vez y para siempre en el Lugar Santísimo al morir en la cruz para expiar nuestro pecado. Desde ese día cualquiera de nosotros puede entrar a la presencia del Rey del universo a cualquier hora sin previa invitación especial y sin tener que esperar a que Dios le dirija la palabra ni temer que Dios le ponga fin a la conversación antes que termine de decirle lo que quiere comunicarle. No importa si es hombre o mujer, rico o pobre, del llamado Tercer Mundo o del tal Primero, o que sea del color que sea.
Ahora, según el escritor bíblico a los Hebreos, «tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que [Cristo] nos ha abierto... Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con... plena seguridad.»1 Aprovechemos al máximo el privilegio de entrar en su presencia, de modo que sea tan estrecha nuestra relación con Él en esta vida que cuando llegue la hora de nuestra muerte, Él nos reciba y nos abrace así como el rey más benevolente abraza al príncipe o a la princesa de su hogar y de su reino.
1
Heb 10:19,22

lunes, 16 de junio de 2008

EL VIOLÍN DE 1000 DÓLARES!




» El Violín de $1,000 dólares
Lunes 16 de Junio de 2008

Se anunció en cierta ciudad de América que un gran violinista tocaría un violín que costaba 1,000 dólares. Se llenó el teatro, pues muchos tenían curiosidad de oír un violín de tan alto precio. (El dólar tenía en aquellos tiempos mucho más valor que hoy).El violinista dio en efecto, un magnífico concierto: pero apenas apagado el último acorde, el público vio con asombro que el músico arrojaba el violín al suelo y lo pisoteaba hasta convertirlo en astillas.Inmediatamente el empresario apareció en medio de grandes murmullos y explicó que el violín destrozado era un violín barato que costaba sesenta y cinco centavos y que a continuación el gran músico tocaría con el violín de mil dólares. Cuando lo hizo, muchos de los presentes dijeron que apenas habían notado diferencia.El objeto de la estratagema era demostrar que no es tanto el instrumento como la mano que lo pulsa lo que tiene el mayor valor, constituyendo una propaganda en favor de los violines baratos.Tú puedes ser un violín de 65 centavos, pero si te pones en la sabia mano de tu Creador y Señor, enteramente sometido a su voluntad y atento a ella, tu vida puede producir acordes de gracia que hagan decir a las gentes lo que dijeron de los apóstoles "se conoce que han estado con Jesús".Juan 14:12"De cierto, de cierto os digo que el que cree en mí, él también hará las obras que yo hago. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.Juan 15:16"Vosotros no me elegisteis a mí, mas bien, yo os elegí a vosotros para que llevéis fruto, y para que vuestro fruto permanezca.

martes, 10 de junio de 2008

La joya que perdió el Árabe.



10 jun 08
LA JOYA QUE PERDIÓ EL ÁRABE
por el Hermano Pablo
Se cuenta que, cruzando el desierto, un viajero vio a un nómada sentado al pie de una palmera. A poca distancia descansaban sus caballos, pesadamente cargados con objetos de valor.
El viajero se le acercó y le preguntó:
—¿Puedo ayudarle en algo? Me parece verlo muy preocupado.
—Tiene razón —respondió el árabe—. Estoy muy afligido porque acabo de perder la más preciosa de las joyas.
Extrañado, el viajero preguntó:
—¿Y qué joya era esa?
—Era una joya como no volverá a hacerse otra. Estaba tallada en un pedazo de piedra de la vida, y había sido hecha en el taller del tiempo. La adornaban veinticuatro brillantes, alrededor de los cuales se agrupaban sesenta joyas más pequeñas. Prenda igual no podrá producirse jamás.
—Su joya debió haber sido preciosa —repuso el viajero—. ¿Pero no cree que con suficiente dinero se pueda fabricar otra igual?
—¡Imposible! —exclamó el árabe—. Es que la joya perdida era un día, y un día que se pierde no vuelve a recuperarse jamás.
Moisés, el legislador de Israel, le pide a Dios: «Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría» (Salmo 90:12).
Hay tres días en la vida de todo ser humano: ayer, hoy y mañana. El día de ayer no lo volveremos a vivir jamás. Una vez que se cumplan las veinticuatro horas del día, cae para siempre en el pasado irrecuperable.
El día de mañana no nos pertenece. El futuro pertenece al Autor del tiempo y de la vida. Desperdiciar el día de hoy sólo porque habrá un mañana es no reconocer que ese mañana no es nuestro.
El único día que es nuestro es hoy. Hoy es el día que podemos aprovechar para construir un mañana feliz, o desperdiciar y así echar a perder nuestro futuro. El hoy se nos ha dado con dos propósitos: prepararnos un buen mañana aquí en esta tierra, y preparar nuestra alma para toda la eternidad. Si queremos disfrutar de un buen fruto mañana, tenemos que sembrar buena semilla hoy. Y para nuestra alma, como dice la Biblia: «Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón» (Hebreos 3:7,8).
Este es el día más importante de nuestra vida. Tal como el nómada de Arabia, reconozcamos el valor de este día, que es nuestro. Con Cristo en el corazón, tendremos quien nos enseñe cómo aprovecharlo para vida eterna. Cuidemos esta joya así como cuidamos nuestra propia alma.

lunes, 9 de junio de 2008

Depender de Dios.



» Depender de Dios
Lunes 09 de Junio de 2008

Un hombre agricultor de pocos recursos económicos marchaba de su isla natal en la costa occidental de Escocia, donde no había medios de comunicación por lo que, había visto pocas cosas. En el barco le contaban acerca de las maravillas que vería en la isla de Mull.La isla de donde él venía llamada San Kilda, era muy poco fructífera y tenían que trabajar mucho para poder sacar fruto de la tierra.Uno de los pasajeros, le preguntó al agricultor si había oído hablar de Dios alguna vez. El labriego, un tanto resentido de semejante pregunta, preguntó a su vez a ese compañero de viaje de dónde venía él.El otro psajero le respondió con mucho orgullo que él era de una tierra donde la naturaleza daba frutos abundantes y cuyas comodidades ofrecían a las gentes una vida maravillosa.-Ah, entonces me explico por qué se olvidan de Dios. Nosotros como tenemos que depender de El jamás podemos olvidarlo."Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;Eclesiates 12:1

Lamento Borincano




«LAMENTO BORINCANO»
por Carlos Rey
(2o. domingo de junio: Día Nacional de Puerto Rico)
Sale loco de contentocon su cargamento para la ciudad, ¡ay!,para la ciudad.
Lleva en su pensamientotodo un mundo lleno de felicidad, ¡ay!,de felicidad.
Piensa remediar la situacióndel hogar que es toda su ilusión, sí.
Y alegre el jibarito vapensando así, diciendo así,cantando así por el camino:«Si yo vendo la carga, mi Dios querido,un traje a mi viejita voy a comprar.»
Y alegre también su yegua vaal presentir que aquel cantares todo un himno de alegría;y en eso les sorprende la luz del día,y llegan al mercado de la ciudad.
Pasa la mañana enterasin que nadie quiera su carga comprar,su carga comprar.
Todo, todo está desierto,el pueblo está lleno de necesidad,de necesidad.
Se oye este lamento por doquierde mi desdichada Borinquen, sí.
Y triste, el jibarito vapensando así, diciendo así,llorando así por el camino:«¿Qué será de Borinquen, mi Dios querido?¿Qué será de mis hijos y de mi hogar?»
Borinquen, la tierra del Edén,la que, al cantar, el gran Gautierllamó la Perla de los Mares;ahora que tú te mueres con tus pesares,déjame que te cante yo también.
«¿Quién es el jibarito del «Lamento borincano»? —pregunta el profesor Tomás Jiménez de la Universidad Interamericana de Puerto Rico con motivo del Centenario del Compositor Rafael Hernández en 1991—. El jibarito es Rafael... nacido en el barrio del Tamarindo, [en Aguadilla],... del Puerto Rico de aquellos que no tenían lo suficiente para poder vivir plenamente....
»Pero... ese Jibarito es también el que todos llevamos en el corazón. Y por eso su “Lamento borincano” es también el nuestro», 1 concluye el profesor Jiménez.
Menos mal que podemos comenzar a «remediar la situación» ahora mismo, clamando a «nuestro Dios querido», como lo hizo el profeta Isaías: «Señor, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano. ¡Considera, por favor, que todos somos tu pueblo!» 2
1
Tomás Jiménez, «Lamento borincano» En línea 16 noviembre 2007.
2
Is 64:8,9

jueves, 5 de junio de 2008

Cómo cazan los monos?



» ¿Sabes cómo cazan al mono en africa?
Jueves 05 de Junio de 2008

¿Sabes cómo cazan al mono en africa? Tienen una manera muy ingeniosa.Atan bien fuerte al árbol una bolsa de piel con arroz, la comida favorita del mono.En la bolsa hay un agujero de tamaño tal que por allí pueda pasar justamente la mano del mono, pero una vez lleno el puño de arroz, no pueda sacarla de nuevo.. ¡Pobre mono! va al árbol, mete la mano en la bolsa y la llena con la exquisita comida. Sí, pero... no puede sacar el puño a menos. En ese momento sale del escondrijo el cazador; el pobre mono grita, salta, se debate... en vano.El cazador lo apresa. Y sin embargo, el tonto mono no hubiera tenido más que abrir la mano y soltar el botín, y estaba a salvo. ¡Ah, sí! Pero prefiere el cautiverio, prefiere la muerte, antes que desprenderse del botín.Cuidado, hijo, que no te aprisione también a ti el amor ávido de laspor las cosas materiales y te arrastren a sus cárceles las negras pasiones.Mateo 6:33 "Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas

miércoles, 4 de junio de 2008

Cuentos y leyendas


"Cuentos y Leyendas"




La montaña donde se abandonaban los ancianos

Había una vez hace mucho, mucho tiempo, una pequeña región montañosa dónde tenían la costumbre de abandonar a los ancianos al pie de un monte lejano. Creían que cuando se cumplían los sesenta años dejaban de ser útiles por lo que no podían preocuparse más de ellos.

En una pequeña casa de un pueblecito perdido, había un campesino que acababa de cumplir los sesenta años. Durante todos estos años había cuidado la tierrase había casado y había tenido un hijo. Después había enviudado y su hijo también se casó dándole dos preciosos nietos. A su hijo le dio mucha penapero no podía desobedecer las estrictas órdenes que le había dado su señor. Así que se acercó a su padre y le dijo:

- Padre, lo siento mucho pero el señor de estas tierras nos ha ordenado que debemos llevar a la montaña todos los mayores de sesenta años.

- Tranquilo hijolo entiendo. Debes hacer lo que el señor diga -contestó el anciano lleno de tristeza.

Así que el joven se cargó al viejo a la espalda ya que a su padre ya le era difícil caminar por el bosque e inició el viaje hacia las montañas. Mientras iban caminando el joven se fijo que su padre dejaba caer pequeñas ramas que iba rompiendo. El joven creyó que quería marcar el camino para poder volver a casa pero cuando le preguntó el anciano le dijo:

- No lo estoy haciendo para mi hijo. Pero vamos a un lugar lejano y escondido y sería un desastre que te desorientases y no pudieses volver. Así que he pensado que si iba dejando ramitas por el camino seguro que no te perderías.

Al oír estas palabras el joven se emocionó con la generosidad de su padre. Pero continuó caminando porqué no podía desobedecer al señor de esas tierras.

Cuando finalmente llegaron al pie de la montaña, el hijo con el corazón hecho pedazos dejó allí a su padre. Para volver decidió utilizar otra ruta pero se hacía de noche y no conseguía encontrar el camino de vuelta. Así que retrocedió sobre sus pasos y cuando llegó junto a su padre le rogó que le indicara por dónde tenía que ir. Se volvió a cargar a su padre a la espalda y siguiendo las indicaciones del anciano empezó a cruzar el valle por el que habían venido.

Gracias a las ramitas rotas que el viejo había dejado por el camino pudieron llegar a su casa. Toda la familia se puso muy contenta cuando vieron de nuevo al anciano. Entonces el joven decidió esconderlo debajo los tablones del suelo de su cabaña para que nadie lo viese y no le obligasen a llevárselo otra vez.

El señor del país que era bastante caprichoso a veces pedía a sus súbditos que hiciesen cosas muy difíciles. Un día reunió a todos los campesinos del pueblo y les dijo:

- Quiero que cada uno de vosotros me traiga una cuerda tejida con ceniza.

Todos los campesinos se quedaron muy preocupados. ¿Cómo podían tejer una cuerda con ceniza? ¡Era imposible! El joven campesino volvió a su casa y le pidió consejo a su padre que continuaba escondido bajo los tablones.

- Mira -le explicó el anciano-lo que tienes que hacer es trenzar una cuerda apretando mucho los hilos. Luego debes quemarla hasta que solo queden cenizas.

El joven hizo lo que su padre le había aconsejado y llevó la cuerda de ceniza a su señor. Nadie más había conseguido cumplir con la difícil tarea. Así que el joven campesino recibió muchas felicitaciones y alabanzas de su señor.

Otro día el señor volvió a convocar a los hombres de la aldea. Esta vez les ordenó a todos llevarle una concha atravesada por un hilo. El joven campesino se volvió a desesperar. ¡No sabía cómo se podía atravesar una concha! Así que cuando llegó a casa volvió a preguntar a su padre lo que debía hacer y éste le contestó:

- Coge una concha y orienta su punta hacia la luz- explicó el anciano-. Después coge un hilo y engánchale un grano de arroz. Entonces dale el grano de arroz a una hormiga y haz que camine sobre la superficie de la concha. Así conseguirás que el hilo pase de un lado al otro de la concha.

El hijo siguió las instrucciones de su padre y así pudo llevar la concha ante el señor de esas tierras. El señor se quedó muy impresionado:

- Estoy orgulloso de tener gente tan inteligente como tú en mis tierras. ¿Como es que eres tan sabio? - le preguntó el señor.

El joven decidió contestarle toda la verdad:

- Veréis señor, debo ser sincero. Yo debería haber abandonado a mi padre porqué ya era mayor pero me dio pena y no lo hice. Las tareas que nos encomendó eran tan difíciles que solo se me ocurrió preguntar a mi padre. Él me explicó como debía hacerlo y yo os he traído los resultados.

Cuando el señor escuchó toda la historiase quedó impresionado y se dio cuenta de la sabiduría de las personas mayores. Por eso se levantó y dijo:

- Este campesino y su padre me han demostrado el valor de las personas mayores. Debemos tenerles respeto y por eso a partir de ahora ningún anciano deberá ser abandonado.

Y a partir de entonces les ancianos del pueblo continuaron viviendo con sus familias aunque cumplieran sesenta años ayudándolos con la sabiduría que habían acumulado a lo largo de toda su vida.

(Cuento popular japonés)+

martes, 3 de junio de 2008

lunes, 2 de junio de 2008

El fruto del Espiritu.


Hola: Seguramente has escuchado muchas veces que como cristianos debemos traer fruto. Jesús enseñó sobre eso: "Un buen árbol produce buenos frutos, y un mal árbol produce malos frutos. Para saber si un árbol es bueno o malo, sólo hay que fijarse en sus frutos". Mateo 12:33 (BLS)
Por mucho tiempo pensé que traer fruto era solamente predicarles a otros de Jesús y llevarlos a la iglesia. A pesar de que esa puede ser una interpretación, luego me di cuenta que Jesús iba mucho más allá de eso.
La meta final de Dios para tu vida sobre la tierra no es que te pares frente a millones para predicarles ni tampoco que dirijas alabanza ante multitudes. La meta principal de Dios es el desarrollo de tu carácter.
¿Cómo pensarías que alguien que no conoce a Jesús podría detenerse a hablar contigo si sabe que en tu casa estás peleado con tu mujer, o eres gritón, no pagas tus deudas, etc.?
"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros". Gálatas 5.16,22-26
Dios está mucho mas interesado en lo que eres que en lo que haces. Porque lo que haces puede cambiar de un día para el otro, pero lo que eres te define como persona. Lo que eres determina lo que haces y no al revés.
A Dios le importa lo que tú eres más de lo que tú haces.
Desarrolla el hábito de mejorar tu carácter y la manera en que respondes a las circunstancias de la vida. Aprende a conocerte a ti mismo y mejorar en las áreas en las que eres débil. Cuida tus palabras, lo que declaran. Revisa tu actitud. Mejora tu amistad con Dios. Investiga mejores métodos para administrar tus finanzas. Desarrolla un plan para aprovechar tu tiempo.
Recuerda que "los problemas" de la vida nos ayudan a crecer y a desarrollar el carácter de Dios en nuestra vida.
Al desarrollar el carácter de Dios en tu vida no te hará falta ni abrir la boca: los que te rodean simplemente notarán que eres diferente, y a la gente hoy en día se les predica con una vida de ejemplo y no con simples palabras. Alguien dijo: "Predica todo el tiempo y sólo si es necesario usa palabras."
"Cada árbol se conoce por los frutos que produce. De una planta de espinos no se pueden recoger ni higos ni uvas". Lucas 6.44 (BLS)

El ejemplo del Scout



» El ejemplo de un Scout
Lunes 02 de Junio de 2008

Esta historia, es un buen ejemplo del hecho que no importa el tamaño o el lugar de la Buena Acción sino el espíritu con que fue hecha.Era el final del otoño de 1909. Durante el día, la ciudad de Londres había estado sumergida como en una sopa de guisantes, con una niebla espesa que prácticamente había detenido todo el tráfico, todos los negocios de la capital británica.Un publicista norteamericano, el Sr. Boyce, de la ciudad de Chicago, tenía dificultades para encontrar una dirección en el centro de la ciudad. Se había detenido bajo una de las lámparas de la calle para orientarse mejor, cuando de repente apareció un muchacho entre la niebla.- ¿Puedo ayudarlo señor? - preguntó el muchacho.- Ya lo creo que sí - dijo el señor Boyce. - Quisiera que me indicaras cómo llegar a esta dirección...- Yo lo llevaré ahí señor -, dijo el muchacho, y se encaminó en la dirección deseada por el Sr. Boyce.Cuando llegaron al lugar, el señor Boyce buscó en sus bolsillos algunas monedas para dárselas de propina, pero antes de que tuviere la oportunidad de ofrecerlas al muchacho éste le dijo:- No señor, muchas gracias, soy Scout, y un Scout no acepta nada por ayudar a alguien".- ¿Un Scout? ¡Y qué es eso? -, preguntó Boyce.- ¿No ha oído hablar de los Scouts de Baden-Powell? - El señor Boyce no había oído de ello. - Cuéntame de ellos - dijo.Así es que el muchacho le platicó al norteamericano acerca de él y sus hermanos Scouts.El Sr. Boyce quedó muy interesado y después de terminar sus negocios, le pidió al muchacho que lo llevara a las oficinas de los Boy Scouts británicos.Ahí desapareció el muchacho.En la oficina, el señor Boyce conoció a Baden-Powell, el famoso general inglés que había fundado el Movimiento Scout hacía dos años.Boyce quedó tan impresionado con lo que Baden-Powell le dijo acerca del Escultismo que decidió llevarlo a su país cuando regresó de Inglaterra.¿Qué pasó con el muchacho que ayudó a Boyce?Nadie lo sabe. Nadie volvió a oír de él. Sin embargo nunca se le olvidó. Los Scouts de EE. UU. regalaron al Centro Internacional de Adiestramiento, el Parque de Gilwell, en Inglaterra, una hermosa estatua de un búfalo americano, con una simple inscripción que dice:"Al Scout desconocido quien en su lealtad al diario cumplimiento de la Buena Acción, hizo posible traer el Movimiento Scout a los Estados Unidos de América".Una buena acción a un hombre, se transformó en una Buena Acción a millones de muchachos.Y tú como cristiano, crées que encuentras un ejemplo valioso en esta historia?1 Timoteo 4:12 "Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza"Tito 2:7-8 "Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad, Palabra sana, e irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros"